Derecho internacional

La legalidad internacional y los muros

Ninguna organización o instancia internacional reconoce la supuesta soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, ya que el dossier saharaui está puesto sobre la agenda de las Naciones Unidas desde 1961 como un problema de descolonización.

Por su parte Marruecos después de ocupar una parte importante de los territorios de Sahara Occidental, por la fuerza, y después de que transcurrieran siete años de una sangrienta guerra, desarrolló una escalada y un sistema sin precedentes no solamente en el Sahara sino, también en el mundo, son los míticos muros .
El gobierno marroquí justifica la edificación de estas obras por la “necesidad de defensa”. ¡¡¡De ahí viene el falso nombre de “el muro defensivo”!!! Pero la realidad desmiente esta hipótesis, puesto que el muro tiene como objetivos: expansionismo, anexionismo e implantación de colonos, así como la de dar cobertura a un hecho consumado que es la ocupación.

 la legalidad humanitaria internacional

Está más que claro que las autoridades marroquíes violan gravemente los derechos más elementales de las personas con el hecho de la construcción y el mantenimiento en activo de este muro.

El artículo 23 de la IV Convención de Ginebra obliga a las partes a permitir el libre tránsito de medicamentos, material  sanitario, víveres y ropas. Esta obligación se subordina (apartado [c]) que el enemigo pueda obtener de ellos una ventaja manifiesta para sus acciones bélicas o para su  economía.

También el artículo 53 de Convención de Ginebra analiza con más detalles estos problemas:

“Está prohibido que la Potencia ocupante destruya bienes muebles o inmuebles, pertenecientes individual o colectivamente a personas particulares, al Estado o a colectividades públicas, a organizaciones sociales o a cooperativas, excepto en los casos en que tales destrucciones sean absolutamente necesarias a causa de las operaciones bélicas”. Se sabe que el muro marroquí ha paralizado de una manera u otra la utilización por parte de saharauis de varias fuentes que les otorga el terreno, como la fuentes de agua, terrenos fértiles, pastos para el ganado, además del exilio que supuso el muro a miles de los habitantes de varias de las aldeas saharauis.

Esto también es contradictorio con el contenido del artículo 52 de la misma convención que establece que “Se prohíbe toda medida que tienda a provocar el paro o a restringir las posibilidades de empleo de los trabajadores de un país ocupado con miras a inducirlos a trabajar para la Potencia ocupante”.

El artículo 27 de la cuarta Convención de Ginebra reconoce: “las Partes en conflicto podrán tomar, con respecto a las personas protegidas las medidas de control o de seguridad que sean necesarias a causa de la guerra”, pero esta regulación no justifica varias actividades que realizan las fuerzas reales marroquíes en el Sahara Occidental negando los derechos que se reconocen en ese art. 27.

 La legalidad internacional y la anexión

Se considera que la ocupación de cualquier región o zona en un conflicto militar es algo ilegal por sí mismo, puesto que la legalidad internacional describe la toma de territorio como acciones de carácter temporal y transitorio. El estatuto de cualquier territorio lo determinan las partes beligerantes por medio de negociaciones directas entre sí o por la vía de un referéndum en el que los auténticos nativos determinan su futuro -como se acepta por todos los países del mundo, las naciones unidas así como la unión africana -. Cuando recientemente el rey Mohamed VI, ha rechazado esta idea ha agravado con ello aún más la situación.

De forma adicional, el Derecho Internacional ha consagrado el principio de ilicitud de la anexión de territorios por la fuerza. Además de esto la legalidad internacional. Tales anexiones por la fuerza de tierras ajenas no tienen ninguna cobertura legal y siempre se considerarán nulas y sin fundamento.

El Consejo de Seguridad ha tratado  un caso similar en la resolución 478 del año 1980 así como la resolución 497 del año 1981 cuando las fuerzas israelíes persistían en la ocupación de Jerusalén y el Golán sirio. Estas resoluciones negaron legitimidad a esta ocupación y aconsejaron a los países que no reconocieran esta ocupación por Israel.

La paradoja, lo más lamentable, es que el muro marroquí en el Sahara Occidental, a pesar del tiempo que lleva construido y las infinidades de efectos que tiene no solamente para los saharauis, sino para toda la región, nunca ha sido tratado en el Consejo de Seguridad aunque el presidente saharaui declaró al periódico argelino “El Bilad” que los saharauis podrían recurrir al tribunal de La Haya cuando el tiempo esté propicio para esto.

Es un deber moral de todos los saharauis así como de todos los amantes de la paz el dar la debida importancia a este problema: el del muro de la afrenta.

Este muro es un obstáculo artificial construido por la potencia ocupante y es la principal causa que impide la normalización de la vida en el Sahara Occidental. Además de esto el muro viola gravemente los derechos de personas ya que ha expuesto a la población civil al exilio, la separación, la discontinuidad social y cultural, y todo ello sin olvidar la horrible situación que se deriva de los millones de minas que rodean estas obras fortificadas, que causan centenares de víctimas entre muertos y heridos, la mayoría de ellos, inocentes personas a ambos lados de esta gigantesca fortificación.

Otros muros han sido construidos desde la prehistoria pasando por la era medieval hasta nuestros días, ¿cuál es la leyenda de cada cuál?, ¿qué ha pasado con La Muralla China? ¿Cómo terminaron las grandes alcalas de la Europa medieval? ¿y las del Japón? ¿Cuánto duró la línea de Siegfried en la Alemania hitleriana, ¿qué pasó con la Maginot y la pared del atlántico?, ¿cuál era el paradero de la línea de Mauricio Chall construida por los franceses en Argelia? ¿Cómo se derrumbó el Barlev, no fue por las aguas a meridiano día? ¿Existe aún el muro de Berlín,  la muralla que dividía el mundo en dos? …

Todos estos muros dejaron de existir a pesar de sus propios edificantes por el hecho de la guerra, o por las demandas populares.

¡¿Será el muro marroquí un caso excepcional?! ¿Cuánto durará? Tenemos la fe y la completa y segura convicción de que su desmantelamiento es solamente cuestión de tiempo. Cuando será y como será es lo que aún resta por conocer. Gaici Nah

 


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